Los caracoles de hojaldre son una de las piezas más típicas de las pastelerías de España y Latinoamérica. Su nombre viene de su forma en espiral: una lámina de hojaldre rellena que se enrolla y se corta en rodajas antes de hornearla.
El relleno clásico es de mantequilla, azúcar y canela, aunque también admiten chocolate, crema de almendra o pasas. Con hojaldre comprado se preparan en media hora y quedan crujientes por fuera y tiernos por dentro.
Receta · Bollería dulce
Caracol de hojaldre
- 8 ingredientes
- 8 pasos
Ingredientes
- 1 lámina de hojaldre refrigerado (rectangular, unos 230 g)
- 30 g de mantequilla a punto de pomada
- 50 g de azúcar moreno
- 1 cucharadita de canela molida
- 30 g de pasas (opcional)
- 1 huevo batido para pintar
Para el glaseado
- 60 g de azúcar glas
- 1 cucharada de leche o agua
Preparación paso a paso
- Precalienta el horno a 200 °C y forra una bandeja con papel de horno.
- Extiende la lámina de hojaldre y úntala con la mantequilla, dejando libre un borde de 1 cm en uno de los lados largos.
- Mezcla el azúcar moreno con la canela y espolvoréalo por encima. Reparte las pasas si las usas.
- Enrolla la lámina bien apretada desde el lado largo contrario al borde libre. Pinta el borde con un poco de huevo para sellar.
- Refrigera el rollo 15 minutos para que se corte mejor y córtalo en rodajas de unos 2 cm.
- Coloca los caracoles en la bandeja, separados, aplástalos ligeramente con la palma y píntalos con huevo batido.
- Hornea de 15 a 18 minutos, hasta que estén dorados e hinchados.
- Mezcla el azúcar glas con la leche y glasea los caracoles cuando aún estén templados.
Están en su mejor momento el mismo día, con un café o un vaso de leche. Si sobran, guárdalos en una caja metálica y dales un golpe de horno antes de servir.